SCIENTIA URBIS
ASTRONOMÍA
SIMBÓLICA Y COSMOLÓGICA
EN EL ARTE ROMANO
Tra cielo e pietra: il cosmo nascosto nella Città Eterna
Roma es una ciudad construida bajo el cielo, pero también, de una manera singular, es una ciudad que construyó el cielo. El Panteón es una esfera de hormigón perfecta: la cúpula es la bóveda celeste, el suelo es la tierra, el óculo es el sol. Quien entra en él entra en el universo. Dieciséis siglos después, Miguel Ángel diseñó una cúpula para San Pedro que le rendiría homenaje y la superaría en profundidad teológica. Entre medias, Roma llenó cúpulas, ábsides, techos y plazas con estrellas de mosaico, planetas pintados y zodíacos en el suelo, traduciendo a forma construida cada sistema cosmológico que ha pasado por ella: la cosmología ptolemaica, la cosmología paleocristiana, la cosmología renacentista y la cosmología barroca.
Este itinerario recorre ese cielo construido en seis etapas, desde el Panteón de Adriano hasta la Galería Borghese de Scipione Borghese. Comenzamos con la bóveda estrellada romana del Museo Nacional, pasamos por los mosaicos paleocristianos de Santa Constanza —donde la cosmología de Ptolomeo fue bautizada y transformada en la geografía de la salvación— y ascendemos a la Capilla Sixtina, donde Miguel Ángel representó la creación del cosmos como un acto del Demiurgo platónico, para llegar a la cúpula de San Pedro, terminada en 1590, el año en que Giordano Bruno publicó sus tratados sobre el universo infinito y sin centro.
