SCIENTIA URBIS
BOTÁNICA Y MEDICINA NATURAL DE ROMA
Naturaleza, Conocimiento, Bienestar
Roma esconde un mundo verde casi invisible: jardines conventuales tras los muros de los claustros, boticas perfumadas con melisa y lavanda, alambiques de cobre que antaño hervían hierbas para los enfermos. Este itinerario transporta a los visitantes a ese mundo en seis etapas y cuatro kilómetros.
Comenzamos en el Jardín Botánico del Janículo, uno de los más bellos de Italia, con una sección entera dedicada a plantas medicinales medievales que aún se cultivan. Descendemos a Trastevere hasta la botica del siglo XVII de las Carmelitas Descalzas: una farmacia conventual que se ha conservado casi intacta, con jarrones de mayólica en los estantes y alambiques de cobre en su lugar. Cruzamos el Tíber hasta el Hospital de Santo Spirito, el más antiguo de Europa, con su farmacia del siglo XVIII y sus recetarios manuscritos. Luego ascendemos hacia el centro histórico, a la Biblioteca Angélica y al Colegio Romano, donde los jesuitas recolectaban plantas exóticas de las misiones de Asia y América. Finalmente llegamos a la Accademia dei Lincei, donde Federico Cesi publicó el herbario más grande del México del siglo XVII: tres mil plantas, catalogadas en México e impresas en Roma.
